Existe un pequeño rango de coincidencias afortunadas sucesivas a las que la costumbre de la gente ha nombrado suerte. Existe también lo contrario, se le llama infortunio, pues bien, lo que narraré a continuación lo hago en modo de ejercicio, para saber de una vez por todas si le puedo llamar suerte, infortunio o quizás una “cosa” más de la vida (son cosas de la vida, jajaja odio un poco esa expresión).
Caminaba yo –ya no recuerdo para qué ni por qué- por un conocido parque casi en el centro de Miraflores durante la media tarde (¿media tarde?) de un día soleado, iba como nunca con lentes oscuros ya que odio hacer muecas cuando camino de cara al sol y me han dicho que no frunza (aun más) el ceño; cuando me encontré la siguiente escena:
Mariana, mi ex, estaba sentada en una de las tantas bancas de ese parque con una amiga. Rara vez me detengo a saludar a alguien que no sea muy cercano a mí, menos me detendría a saludar a una ex mía, más por cortesía –aunque suene loco- que por otra cosa. Y cuando estaba por pasar frente a ellas, pero como a 20 metros, me di cuenta de que esa ‘amiga’ no era nada más y nada menos que Lía (sí puta madre, Lía, otra ex).
La historia no es rara, estuve con Mariana al poco tiempo de terminar con Lía, porque de una u otra manera me recordaba a ella, sobre todo por sus grandes ojos negros como de gato en noche de luna llena (debe ser raro haberme topado con dos chicas de las mismas características oculares).
El hecho es que estaban allí, las dos, compartiendo una banca de parque, ellas, juntas, podría haber caído una nave extraterrestre y decirme que una linterna púrpura me había elegido como el sucesor de un dictador intergaláctico y que tendría los poderes de todos los dioses de la mitología griega pero no me hubiera causado ni una milésima parte de la sorpresa que me causó esa escena ¿Cómo rayos podían haberse conocido? Si a una la conocí en el inglés y a la otra me la había presentado la prima de la amiga de una tía por parte de papá porque se había mudado recientemente. En ese momento pensé que la frase “Lima es un pañuelo” era una reverenda patada en las gónadas para mí.
Luego de la impresión y todos los achaques, pensé fríamente y continué mi camino, pero esa misma noche investigué, investigué ambos perfiles de facebook (vamos, el facebook es un arma del espionaje tan efectiva que la mayoría de gente no sabe que es un arma) desde la cuenta de una fiel amiga mía que las había agregado a ambas (a cada una en su tiempo) para confraternizar.
Lo que conseguí me resultó sumamente genial, ellas se habían contactado por ‘Face’ debido al aburrimiento de Mariana que vio a Lía en los amigos en común de esta amiga mía antes mencionada y la había agregado, casualmente Lía estaba conectada en ese preciso momento y “Click” sí, hicieron click y comenzó todo, después de varios mensajes en el muro de una a la otra, quedaron en verse y yo había sido testigo de una de esas tantas reuniones.
¿Es genial no? Es genial, pues sé que ellas me recuerdan y recuerdan todas las cosas que pasaron conmigo al ver los ojos de la otra, sé que al una ver los labios de la otra ellas piensan que mis labios alguna vez estuvieron ahí, sé que se han quejado entre ellas, seguramente, de que no me gusta conversar después del sexo y que me quedo dormido durante algunos minutos para luego pedir “una más” con voz de niño, yo lo sé, sé que son amigas porque tienen algo en común que no es ese pequeño link, soy yo, sé que cuando están juntas me extrañan juntas, sé que cuando una contacta a la otra está tratando de contactarme a mí, sé que han puesto un pedazo de mí una en la otra y viceversa sé que cuando se escriben “Quiero verteeeeeeeeeee!!!” es porque en realidad quieren verme a mí… ¿O quizás no?
La verdad, no lo sé, y la verdad no me importa, ambas no fueron nada, solo un producto de mi aburrimiento, ahora juego Rock band para no aburrirme y cuando me canso de tocar la batería, pues toco la guitarra y todo bien, la batería no siente celos, y para el sexo están mis fieles amigas que me prestan su facebook para hacer investigaciones estúpidas… y todo bien.
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sábado, 23 de julio de 2011
Ex-trañas Coincidencias
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sábado, 9 de julio de 2011
¿Quién quiere ser millonariA?
Si hay algo que de veras me encabrona es no entender algo, es frustrante, creo que no soy el único en el mundo que se siente de esa forma cuando no encuentra la respuesta, es inherente al hombre el interés por saber nuevas cosas por más tontas que a los demás les paresca. Y bien, eso me trae al pensamiento que hoy no me deja dormir siendo ya las 2 y 45 a.m. (es raro citar la hora, a veces he escrito más tarde).
Si hay algo que de veras, en serio, muy enserio no entiendo es el porqué de ciertas personas por darse un valor a sí mismos(as), me explico: estaba yo tranquilamente tratando de escuchar el partido Perú contra México, en el carro de camino a casa, cuando dos señoritas, muy pulcras ellas, irrumpieron con mi tranquilidad para sentarse en el asiento que quedaba justo atrás de donde yo iba, irrumpieron no con griterío, pero sí con una conversación que... Osea yo sé que son así, lo he visto, juro que lo he visto no tendría que ser nada nuevo, sorprendente para mí... es lo de todos los días ¿no? El mundo se maneja así. Pero aun así es algo perturbador. Retomaré: la conversación de estas dos jóvenes giraba en torno a sus relaciones (amm...) sentimentales por así decirlo, la primera alardeaba (no era otra cosa más que eso) de sus últimas adquisiciones electrónicas, una laptop (no diré la marca) cuyo procesador es el que yo quiero (no te molestes oh! mi linda core2 duo, yo te quiero mucho hemos pasado muchas cosas juntos, pero ya te me haces algo inútil) i7. ¡Una i7! -dije yo- una genialísima i7, bueno le había costado nada menos que, ¿alguien se imagina? ¿no? pues bueh... una buena 'mamada' -en buen criollo- de cuando en vez a su queridísimo novio. Quedé helado, el iceberg que hundió al titanic era una centésima de gélido que mi sangre en ese momento... el gol de Paolo Guerrero no fue suficiente como para hacerme volver a mis casillas.
Ahh... si yo tuviese a alguien a quién hacerle ese favor y que me diera una i7, juro que no lo haría!! la puta madre!! Quisiera saber que si alguien me da algo es por pura gracia, por puro cariño, y no por puro reconocimiento, casi puedo ver lo que decía la tarjeta de esa laptop toda envuelta en papel de regalo de Saga o Ripley: "Para mi garganta profunda favorita, con amor PANCHO <3"
Es totalmente inconcebible, inadmisible este tipo de comportamiento, como, de la misma forma, sería inadmisible que alguien se sienta condicionado a conceder los deseos de otra persona solamente porque esta le brinda el apoyo material tan anhelado (por muchos).
Lo peor de todo, es que hablaban en serio, pero siempre con las hipócritas risuelas que tratan siempre de ocultar la verdadera magnitud del asunto.
Ya me imagino a la otra chica, imagino lo que podía estar pensando mientras reía: "maltida zorra, yo hago eso y más, y lo único que he conseguido es un pollo a la brasa cada 30 días y ni siquiera de Pardos"
Lástima, lástima, lástima... nos estamos degradando, y mucho.
P.D. Sigo sin entender...
Si hay algo que de veras, en serio, muy enserio no entiendo es el porqué de ciertas personas por darse un valor a sí mismos(as), me explico: estaba yo tranquilamente tratando de escuchar el partido Perú contra México, en el carro de camino a casa, cuando dos señoritas, muy pulcras ellas, irrumpieron con mi tranquilidad para sentarse en el asiento que quedaba justo atrás de donde yo iba, irrumpieron no con griterío, pero sí con una conversación que... Osea yo sé que son así, lo he visto, juro que lo he visto no tendría que ser nada nuevo, sorprendente para mí... es lo de todos los días ¿no? El mundo se maneja así. Pero aun así es algo perturbador. Retomaré: la conversación de estas dos jóvenes giraba en torno a sus relaciones (amm...) sentimentales por así decirlo, la primera alardeaba (no era otra cosa más que eso) de sus últimas adquisiciones electrónicas, una laptop (no diré la marca) cuyo procesador es el que yo quiero (no te molestes oh! mi linda core2 duo, yo te quiero mucho hemos pasado muchas cosas juntos, pero ya te me haces algo inútil) i7. ¡Una i7! -dije yo- una genialísima i7, bueno le había costado nada menos que, ¿alguien se imagina? ¿no? pues bueh... una buena 'mamada' -en buen criollo- de cuando en vez a su queridísimo novio. Quedé helado, el iceberg que hundió al titanic era una centésima de gélido que mi sangre en ese momento... el gol de Paolo Guerrero no fue suficiente como para hacerme volver a mis casillas.
Ahh... si yo tuviese a alguien a quién hacerle ese favor y que me diera una i7, juro que no lo haría!! la puta madre!! Quisiera saber que si alguien me da algo es por pura gracia, por puro cariño, y no por puro reconocimiento, casi puedo ver lo que decía la tarjeta de esa laptop toda envuelta en papel de regalo de Saga o Ripley: "Para mi garganta profunda favorita, con amor PANCHO <3"
Es totalmente inconcebible, inadmisible este tipo de comportamiento, como, de la misma forma, sería inadmisible que alguien se sienta condicionado a conceder los deseos de otra persona solamente porque esta le brinda el apoyo material tan anhelado (por muchos).
Lo peor de todo, es que hablaban en serio, pero siempre con las hipócritas risuelas que tratan siempre de ocultar la verdadera magnitud del asunto.
Ya me imagino a la otra chica, imagino lo que podía estar pensando mientras reía: "maltida zorra, yo hago eso y más, y lo único que he conseguido es un pollo a la brasa cada 30 días y ni siquiera de Pardos"
Lástima, lástima, lástima... nos estamos degradando, y mucho.
P.D. Sigo sin entender...
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martes, 5 de julio de 2011
Primera última vez
La razón: y todo sea por la causa…
Yo recuerdo, de pequeño, haber sido testigo de las vicisitudes de aquel tipejo. ¡Qué escoria! –dije cuando fui más acertado en cuanto a relacionarse- la lealtad y la honra es todo lo que tenemos en este lugar donde todo nos es despojado por maldad pura.
Luego… lo fui entendiendo.
Era tarde y nuestras almas jóvenes pedían a gritos un trago, a veces por necesidad, a veces por saber que era la única escapatoria a nuestra inhibición y poder disfrutar del mejor sexo sin compromiso del mundo. Muchos condenarían el tener este tipo de encuentros –sobre todo si es con la sobrina de tu padre- yo también lo hice, las cinco primeras veces, luego simplemente lo vi como tener todo lo que quiero, sin pasar por todo lo que no.
Fue en ese día, en que nuevamente nos embriagamos, yo porque ganas no me faltaban y supuse que a ella tampoco –ya que fue quien lo propuso-, donde me dijo que se había enamorado y que no podía seguir teniendo este tipo de relación ahora que tenía pareja, sí, igual lo hicimos ese día, era obviamente sexo de despedida. Quedé entristecido: yo debía seguir sus pasos, conseguir a alguien “estable”, seguir mi vida, salir de secundaria con la frente en alto y bien borracho de la fiesta de promoción.
En fin, lo hice, y estuvo bien –debo admitir- me di cuenta que “todo lo que quería” no era todo lo que quería y con el tiempo me fui adaptando. Puede ser que mi error, el único –resalto-, fue haberme fijado en alguien cuyo aspecto era el mismo que el de mi –ya casada- prima.
Debo admitir que no era suficiente, era vacío. ¿Alguna vez has sentido que el valor que te dan es inferior al tuyo?
Supongo que la suma de todo mi descontento marital, junto con su intolerancia y su vanidad me llevaron al mismo lugar en donde solía beber. Lo hice durante varios meses cada vez que su descontento me llevaba a sentirme menos hombre y más jumento, jamás pensé que encontraría ahí a mi juvenil amante, triste, qué digo triste: destrozada –El abandono es algo que algunas mujeres no soportan- ella también era “aparentemente insuficiente para él” (Todo por no dejarse coger por el ‘lado B’).
Regresé a casa, a mis cosas, era bueno verla, era malo que estuviera separada después de que su boda –en donde vomité detrás del buffet- resultara tan costosa, pero era algo para olvidar, la boda de mi hermano estaba siendo preparada y prometía ser el acontecimiento del año en la familia, debido a que era el último en casarse de todos de los de nuestra “generación” y daba la apariencia de nunca haber tenido la intención de hacerlo.
Ahí la volví a ver, parecía que el tiempo no había pasado, me remonté a la época en donde me sentía completamente vil –pero complacido- al estar sobre ella, y se lo propuse luego de haber bebido 2, 3, 4 rondas de whisky y otros licores que se servían.
- ¿Y tú mujer?
- Al diablo, a ella solo le importa el status. Con tal que le siga pagando la tarjeta no le importa a quién me coja.
- Entonces ¿A dónde?
Rumbo a su casa, no cruzamos palabras, ambos meditábamos (al menos yo lo hacía) lo que estaba a punto de pasar “Es raro ¿Está bien? Al final, no había que ser un genio en física nuclear para entender (y estoy seguro de que ellos no lo advertirían) que la madre de mi hijo (por no decir la trillada: “mi mujer”) no sentía nada por mí, mas sí por mi dinero –que tanto no era, pero poco tampoco- así que no era traición a sus sentimientos, tal vez sí al juramento que hice y tal vez arremetía contra el código civil, pero para mí el juramento que se hace es a partir de la otra persona: yo puedo cuidar mi palabra, pero ante alguien que la merezca, y aunque ella lo mereció en ese momento (o quizá nunca lo mereció en realidad) la “ella” de ahora no merecía ni un ápice de mi palabra.
Llegamos, al fin -pensé- el camino desde el club donde se realizaba la recepción hasta su casa, a pesar de quedar a pocos kilómetros por la carretera, se me hizo como dos viajes a China en triciclo. No nos dijimos nada hasta yacer en su cama –la que había compartido hace 3 meses con su aún esposo- y eso es una expresión, lo único que dijimos una vez que estuve adentro fue: “te extrañé demasiado”. Lo que pasó esa tarde/noche, me pareció de lo más real y excitante no solo porque se la metí como si no hubiera follado en años, como si no hubiera visto mujer por haber estado atrapado en una isla, sino por el hecho de estar ahí con ella. No fui el único en sentirme así, quizá no era tanto por no tener sexo, sino por no habernos tenido en mucho tiempo.
Después de la segunda vez, estaba exhausto pero quería continuar, sin duda ya no éramos los adolescentes lascivos de antaño, sin embargo, cuando comenzó a succionármela y a pasar su lengua por mi glande tuve como una inyección de vigor y continuamos, ni las putas que me tiraba en los night clubs que frecuenté en los viajes me hacían ‘llegar’ tanto.
Al finalizar, continuó el silencio, dormimos juntos por primera vez, ya como ‘adultos’(odio esta palabrita)…
Nos sacamos de nuestra miseria durante todo ese tiempo, pero son situaciones que solamente pueden ocurrir tras una serie de inciertos y aleatorios lazos de tiempo, esa fiesta también era especial pues se podía tomar también como mi despedida en una semana me voy, la central que se ubica en Nicaragua perdió un jefe de ventas y a diferencia de cómo se manejan las cosas aquí (amistad y dedocracia, es decir ‘vara’) se hizo un examen y gracias a todo el tiempo libre que tuve pude quedar primero en aptitud y calificación, creo que será la mejor semana en años que tendré pero tal vez la última, como sea, las últimas veces se disfrutan más.
Yo recuerdo, de pequeño, haber sido testigo de las vicisitudes de aquel tipejo. ¡Qué escoria! –dije cuando fui más acertado en cuanto a relacionarse- la lealtad y la honra es todo lo que tenemos en este lugar donde todo nos es despojado por maldad pura.
Luego… lo fui entendiendo.
Era tarde y nuestras almas jóvenes pedían a gritos un trago, a veces por necesidad, a veces por saber que era la única escapatoria a nuestra inhibición y poder disfrutar del mejor sexo sin compromiso del mundo. Muchos condenarían el tener este tipo de encuentros –sobre todo si es con la sobrina de tu padre- yo también lo hice, las cinco primeras veces, luego simplemente lo vi como tener todo lo que quiero, sin pasar por todo lo que no.
Fue en ese día, en que nuevamente nos embriagamos, yo porque ganas no me faltaban y supuse que a ella tampoco –ya que fue quien lo propuso-, donde me dijo que se había enamorado y que no podía seguir teniendo este tipo de relación ahora que tenía pareja, sí, igual lo hicimos ese día, era obviamente sexo de despedida. Quedé entristecido: yo debía seguir sus pasos, conseguir a alguien “estable”, seguir mi vida, salir de secundaria con la frente en alto y bien borracho de la fiesta de promoción.
En fin, lo hice, y estuvo bien –debo admitir- me di cuenta que “todo lo que quería” no era todo lo que quería y con el tiempo me fui adaptando. Puede ser que mi error, el único –resalto-, fue haberme fijado en alguien cuyo aspecto era el mismo que el de mi –ya casada- prima.
Debo admitir que no era suficiente, era vacío. ¿Alguna vez has sentido que el valor que te dan es inferior al tuyo?
Supongo que la suma de todo mi descontento marital, junto con su intolerancia y su vanidad me llevaron al mismo lugar en donde solía beber. Lo hice durante varios meses cada vez que su descontento me llevaba a sentirme menos hombre y más jumento, jamás pensé que encontraría ahí a mi juvenil amante, triste, qué digo triste: destrozada –El abandono es algo que algunas mujeres no soportan- ella también era “aparentemente insuficiente para él” (Todo por no dejarse coger por el ‘lado B’).
Regresé a casa, a mis cosas, era bueno verla, era malo que estuviera separada después de que su boda –en donde vomité detrás del buffet- resultara tan costosa, pero era algo para olvidar, la boda de mi hermano estaba siendo preparada y prometía ser el acontecimiento del año en la familia, debido a que era el último en casarse de todos de los de nuestra “generación” y daba la apariencia de nunca haber tenido la intención de hacerlo.
Ahí la volví a ver, parecía que el tiempo no había pasado, me remonté a la época en donde me sentía completamente vil –pero complacido- al estar sobre ella, y se lo propuse luego de haber bebido 2, 3, 4 rondas de whisky y otros licores que se servían.
- ¿Y tú mujer?
- Al diablo, a ella solo le importa el status. Con tal que le siga pagando la tarjeta no le importa a quién me coja.
- Entonces ¿A dónde?
Rumbo a su casa, no cruzamos palabras, ambos meditábamos (al menos yo lo hacía) lo que estaba a punto de pasar “Es raro ¿Está bien? Al final, no había que ser un genio en física nuclear para entender (y estoy seguro de que ellos no lo advertirían) que la madre de mi hijo (por no decir la trillada: “mi mujer”) no sentía nada por mí, mas sí por mi dinero –que tanto no era, pero poco tampoco- así que no era traición a sus sentimientos, tal vez sí al juramento que hice y tal vez arremetía contra el código civil, pero para mí el juramento que se hace es a partir de la otra persona: yo puedo cuidar mi palabra, pero ante alguien que la merezca, y aunque ella lo mereció en ese momento (o quizá nunca lo mereció en realidad) la “ella” de ahora no merecía ni un ápice de mi palabra.
Llegamos, al fin -pensé- el camino desde el club donde se realizaba la recepción hasta su casa, a pesar de quedar a pocos kilómetros por la carretera, se me hizo como dos viajes a China en triciclo. No nos dijimos nada hasta yacer en su cama –la que había compartido hace 3 meses con su aún esposo- y eso es una expresión, lo único que dijimos una vez que estuve adentro fue: “te extrañé demasiado”. Lo que pasó esa tarde/noche, me pareció de lo más real y excitante no solo porque se la metí como si no hubiera follado en años, como si no hubiera visto mujer por haber estado atrapado en una isla, sino por el hecho de estar ahí con ella. No fui el único en sentirme así, quizá no era tanto por no tener sexo, sino por no habernos tenido en mucho tiempo.
Después de la segunda vez, estaba exhausto pero quería continuar, sin duda ya no éramos los adolescentes lascivos de antaño, sin embargo, cuando comenzó a succionármela y a pasar su lengua por mi glande tuve como una inyección de vigor y continuamos, ni las putas que me tiraba en los night clubs que frecuenté en los viajes me hacían ‘llegar’ tanto.
Al finalizar, continuó el silencio, dormimos juntos por primera vez, ya como ‘adultos’(odio esta palabrita)…
Nos sacamos de nuestra miseria durante todo ese tiempo, pero son situaciones que solamente pueden ocurrir tras una serie de inciertos y aleatorios lazos de tiempo, esa fiesta también era especial pues se podía tomar también como mi despedida en una semana me voy, la central que se ubica en Nicaragua perdió un jefe de ventas y a diferencia de cómo se manejan las cosas aquí (amistad y dedocracia, es decir ‘vara’) se hizo un examen y gracias a todo el tiempo libre que tuve pude quedar primero en aptitud y calificación, creo que será la mejor semana en años que tendré pero tal vez la última, como sea, las últimas veces se disfrutan más.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Te lo regalo (¡Maldita!)
Vaya, que traginoso y gratificante es mi trabajo, si bien es cierto como escritora aun no logro absolutamente nada, ni como actriz de teatro, ni como estudiante, de mesera realmente me siento "viva" como que conosco mucha gente, luego de atenderlos trato de imaginar historias acerca de ellos; partiendo de: su forma de hablarme, si vienen solos o solas, si están con alguien, si es joven o mayor, etc. Es divertido, mis notas ascienden a 5 cuadernos de 100 hojas y mis obras reconocidas: cero.
Son las 7 y media de la noche, la mesa 2 me dejó una propina que excede el 10% que aquí en Perú no es costumbre, pero gracias a Dios en el restaurant para el que trabajo acostumbran a venir extranjeros, la mesa 3 está sucia, ese niño la hizo mierda, será mejor que vaya a limpiarla... hay mucha gente, ¡y cómo no! si es sábado, el chico de la mesa 4 no deja de mirarme, es muy lindo en realidad...
Bah, otra pareja entra, espera...¡Puta madre! no es él, ni cagando... uhm... me queda la duda -achina los ojos- sí, no hay duda es él.
Doble puta madre... está con ella, ala que sorpresa, si tiene mil fotos en el facebook con ella, parece que no se separan ni un segundo... no como conmigo que lo veía 1 vez por semana, que rápido cambian sus actitudes los hombres, pero también... esta es tan simpática que hasta yo me la quiero tirar.
Maldita, es más alta que yo, más tetas, más poto... de verdad me volví una cuasi ballena -estoy gooooooooooooooorrrrrrrrrrrdaaaaaaaa- maldito rollo, y malditos pantalones 28 que ya no me quedan, se le ve muy atento con ella ¿a mí? a mi solo me tocaba así cuando quería tirar y jamás he recibido una de esas miradas suyas, tan llena de.... ¿Amor?
¡¿De verdad se está tragando todo eso?! Ok, ahora la odio de veras, puede que mi ex la trate mejor que a mí, que le hable más a ella en esta media hora que los observo que a mí en una salida entera y que esté más buena que yo, pero se traga todo eso y no engorda? maldita anoréxica, ¡enferma! eres una enferma, pero no importa yo sé que te es infiel así como conmigo, es un pendejo te lo mereces, cojuda, aunque... pucha cualquiera que te ve con él diría que ambos están demasiado compenetrados que se quieren mucho, solo han pasado 8 meses desde que ya no estamos y es el doble de cariñoso con ella que conmigo en todo el año que estuvimos juntos, entonces ¿Por qué rayos estuvo conmigo?
Osea, la conoce en la Universidad, salen, se gustan y ya ¿Así funciona?
¿En 3 meses de conocerce ya se quieren y se juran la vida? Ok, quizá exagero no se "Juran la vida" pero se nota que les va bien, al menos él no es tan frío con ella, eso es lo que realmente me llega... ¿Por qué el cambio? Solo porque es más "bonita", e inteligente y capaz y todo... (Según él) ¿Por qué? ¿Porque soy mesera?
No lo entiendo, jamás lo haré, jamás lo hice...
Le está dando de comer en la boca la torta de chocolate que pidieron, parece ser la cena perfecta, jamás tuve una así con él: cocinábamos en su casa... ahora que lo pienso ¿Le avergonzaba salir conmigo? Según él, prefería el calor y la comodidad del hogar, pero hoy están aquí en la "Incomodidad" de un restaurante que ha ganada un par de premios por sus platos y yo mirando como huevona como tiene todas esas atenciones para con ella, viendo que ella ahora ocupa mi lugar, no... ella está muy por encima del que alguna vez fue mi "lugar", ella es tratada como de la realeza... y a mí solo me daban las migajas, y no contento con eso se iba a otros lugares con otras chicas, o quizá a los mismos a los que me llevaba a mí... jamás tuvo fotos conmigo, ni siquiera una... jamás me dedicó nada, sus regalos eran fríos y se notaba que los hacía por cumplir, por verse bien... pendejo, ¿Qué te llevó a cambiar? ¿Ella?...
Me jode no haber sido yo.
*Nota aparte:
Esta es mi primera experiencia como "travesti" jajaja, es difícil encarnar el personaje de una persona del otro sexo...
Son las 7 y media de la noche, la mesa 2 me dejó una propina que excede el 10% que aquí en Perú no es costumbre, pero gracias a Dios en el restaurant para el que trabajo acostumbran a venir extranjeros, la mesa 3 está sucia, ese niño la hizo mierda, será mejor que vaya a limpiarla... hay mucha gente, ¡y cómo no! si es sábado, el chico de la mesa 4 no deja de mirarme, es muy lindo en realidad...
Bah, otra pareja entra, espera...¡Puta madre! no es él, ni cagando... uhm... me queda la duda -achina los ojos- sí, no hay duda es él.
Doble puta madre... está con ella, ala que sorpresa, si tiene mil fotos en el facebook con ella, parece que no se separan ni un segundo... no como conmigo que lo veía 1 vez por semana, que rápido cambian sus actitudes los hombres, pero también... esta es tan simpática que hasta yo me la quiero tirar.
Maldita, es más alta que yo, más tetas, más poto... de verdad me volví una cuasi ballena -estoy gooooooooooooooorrrrrrrrrrrdaaaaaaaa- maldito rollo, y malditos pantalones 28 que ya no me quedan, se le ve muy atento con ella ¿a mí? a mi solo me tocaba así cuando quería tirar y jamás he recibido una de esas miradas suyas, tan llena de.... ¿Amor?
¡¿De verdad se está tragando todo eso?! Ok, ahora la odio de veras, puede que mi ex la trate mejor que a mí, que le hable más a ella en esta media hora que los observo que a mí en una salida entera y que esté más buena que yo, pero se traga todo eso y no engorda? maldita anoréxica, ¡enferma! eres una enferma, pero no importa yo sé que te es infiel así como conmigo, es un pendejo te lo mereces, cojuda, aunque... pucha cualquiera que te ve con él diría que ambos están demasiado compenetrados que se quieren mucho, solo han pasado 8 meses desde que ya no estamos y es el doble de cariñoso con ella que conmigo en todo el año que estuvimos juntos, entonces ¿Por qué rayos estuvo conmigo?
Osea, la conoce en la Universidad, salen, se gustan y ya ¿Así funciona?
¿En 3 meses de conocerce ya se quieren y se juran la vida? Ok, quizá exagero no se "Juran la vida" pero se nota que les va bien, al menos él no es tan frío con ella, eso es lo que realmente me llega... ¿Por qué el cambio? Solo porque es más "bonita", e inteligente y capaz y todo... (Según él) ¿Por qué? ¿Porque soy mesera?
No lo entiendo, jamás lo haré, jamás lo hice...
Le está dando de comer en la boca la torta de chocolate que pidieron, parece ser la cena perfecta, jamás tuve una así con él: cocinábamos en su casa... ahora que lo pienso ¿Le avergonzaba salir conmigo? Según él, prefería el calor y la comodidad del hogar, pero hoy están aquí en la "Incomodidad" de un restaurante que ha ganada un par de premios por sus platos y yo mirando como huevona como tiene todas esas atenciones para con ella, viendo que ella ahora ocupa mi lugar, no... ella está muy por encima del que alguna vez fue mi "lugar", ella es tratada como de la realeza... y a mí solo me daban las migajas, y no contento con eso se iba a otros lugares con otras chicas, o quizá a los mismos a los que me llevaba a mí... jamás tuvo fotos conmigo, ni siquiera una... jamás me dedicó nada, sus regalos eran fríos y se notaba que los hacía por cumplir, por verse bien... pendejo, ¿Qué te llevó a cambiar? ¿Ella?...
Me jode no haber sido yo.
*Nota aparte:
Esta es mi primera experiencia como "travesti" jajaja, es difícil encarnar el personaje de una persona del otro sexo...
lunes, 7 de febrero de 2011
‘Emergency Ron’
Dios pero que zorra, pensé, no era lugar ni momento, ahí estaba ella siete años desde que me había dejado como un memo esperando en la puerta de su departamento mientras a ella se la tiraba su ex de “quiensabedonde” que regresaba exclusivamente para verla (y de paso follársela).
Siete años sin cruzar palabras y justo hoy, venía de lo más fresca a querer invitarme una copa ¡Pero qué pendeja!
Yayi era la “típica chica linda de la tele” tenía los ojos de un gris espectacular, su cabello totalmente negro, hacía juego y perfecto contraste con su lechosa piel, y sus muslos y senos bien torneados daban fe de que si te esforzabas un poco en el gym te podías convertir en la reina de Lima y alrededores.
Luego de su incursión en la conversa -y luego de embobarme un rato al ver que salía en una diminuta pijama que conformaban unos boxers celestes a rayas, que la hacían lucir más espectacular que cuando eventualmente me la cruzaba, y un 'BVD' rosa- le contesté: “las de tú especie, pues, la cagan toda” y me reí en forma exagerada –quizá por joda o quizá por el nerviosismo que me causaba verla así-.
La noche terminó entonces así:
- Un litro de ron para cada uno de los que estábamos ahí, con su respectiva gaseosa negra y su limón.
- Un buen consejo de una buena –MUY BUENA- chica
- Una chupada de pito de Yayi gracias a un castigo de botella borracha.
Eso fue todo, no fue gran cosa, pero aprendí que la próxima vez que no le acepte una chela a una ex conchuda y jijunagramputa, y me vaya con mi pata a la casa de su novia donde está su prima que además está buenota y vamos a chupar ron… DEBO LLEVAR UN MALDITO CONDÓN!!!
Siete años sin cruzar palabras y justo hoy, venía de lo más fresca a querer invitarme una copa ¡Pero qué pendeja!
-Lo siento, ya no bebo. –dije mostrando seriedad-Acto seguido, me retiré y marqué el número de Carlos, le dije que nos encontráramos en otro sitio y el porqué prefería reservármelo (nunca he sido de contar mis cosas, al menos no sobrio) Terminamos en casa de su novia (casi casi prometida, solo que es muy marica para enfrentarlo) bebiendo ron y preguntándole a Clara ¿Por qué es que las de su género lo quieren complicar todo? Ella solo respondía riéndose y diciendo que los que complicaban las cosas éramos nosotros (Bullshit). A decir verdad, hoy, desearía que nunca haya respondido a mi pregunta cuando me encontraba en “modo cojudo” o peor aún, no debí realizar siquiera la pregunta, acto seguido se desato la guerra, justo un minuto después de que la prima de Clara, “Yayi”, atravesara la puerta preguntando “¿Qué, qué… de qué hablan?” con su voz de chica relajada y ‘quemada’.
-¡No jodas! la novia seguro –entonó con cacha-
-No, simplemente prefiero no hacerlo, es tarde y la verdad ya me voy.
-¿Huyendo como siempre? Ja. Tú no cambias.
-Tú tampoco, por lo visto, sigues siendo una cualquiera doble cara.
Yayi era la “típica chica linda de la tele” tenía los ojos de un gris espectacular, su cabello totalmente negro, hacía juego y perfecto contraste con su lechosa piel, y sus muslos y senos bien torneados daban fe de que si te esforzabas un poco en el gym te podías convertir en la reina de Lima y alrededores.
Luego de su incursión en la conversa -y luego de embobarme un rato al ver que salía en una diminuta pijama que conformaban unos boxers celestes a rayas, que la hacían lucir más espectacular que cuando eventualmente me la cruzaba, y un 'BVD' rosa- le contesté: “las de tú especie, pues, la cagan toda” y me reí en forma exagerada –quizá por joda o quizá por el nerviosismo que me causaba verla así-.
-Puta madre, otro sufridito te explicaré brevemente chibolo, y luego me pueden invitar ese ron… o al revés si quieren ¿no?Esta fue mas o menos su teoría que de buenas a primeras me llevó a pensar que no solamente estaba recontra buena y soltera, sino que también tenía un enfoque diferente al de la mayoría –si es que no todas- las chicas que he conocido, incluyéndote Samanta –La más puta de todas mis ex’s, y con la que mejor he tirado- :
“Nosotras a ustedes los vemos complicados y ustedes a nosotras ¿no?, ustedes dicen “puta, todas son iguales weon” ¿no? y nosotras la misma cojudez, es un puto círculo vicioso ¿no les parece?”Dijo todo esto entre '2 seco y volteado' de ron y mientras encendía su cigarrillo y continuó.
“El verdadero problema meya en la comparación en veinte dimensiones que ambos hacemos, fácil, limpio y sencillo. Como es que puedes llegar a la conclusión de que todas son iguales sin antes haberlas comparado, lógica 'One-O-One', si no nos complicáramos tanto comparando, cosa que me parece totalmente absurda ridícula, cojuda, entre otros. Live your life no más, no me jodas, ¿Algún otro temita? Hoy me siento psicóloga, carajo”.Acabose de decir “carajo” y mi mente por fin regresó a mi cuerpo, la cojuda esta había hecho tan sencillo y diminuto mi acto mariconesco que me sentía así, diminuto, o sea, un huevón pues. Si bien es cierto, la conchuda de Tamara (la que me crucé en el bar) me había llegado al pincho con su actitud de frescolita y conchán; Yayi me había sacado de mis casillas y me había sacado también una erección debido a la firmeza con la que articuló esas palabras (firmeza por firmeza).
La noche terminó entonces así:
- Un litro de ron para cada uno de los que estábamos ahí, con su respectiva gaseosa negra y su limón.
- Un buen consejo de una buena –MUY BUENA- chica
- Una chupada de pito de Yayi gracias a un castigo de botella borracha.
Eso fue todo, no fue gran cosa, pero aprendí que la próxima vez que no le acepte una chela a una ex conchuda y jijunagramputa, y me vaya con mi pata a la casa de su novia donde está su prima que además está buenota y vamos a chupar ron… DEBO LLEVAR UN MALDITO CONDÓN!!!
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sábado, 15 de enero de 2011
X-cution
“Bienvenidos al lugar donde puede usted despotricar contra la persona más odiada (suya y de sus amistades) en los próximos 6 meses –o más-” (Registraré la idea y la marca, me haré millonario si creo tal lugar)
Hoy, presentaré la “terapia de la mentada de madre”, que es básicamente hablar pestes de tu ex. “Jaja, pero si ya lo he hecho antes” ¡¡Exacto!! Todos lo hemos hecho, en diferente magnitud, dificultad, circunstancia, y hasta con consecuencias distintas. Ahora, si nunca lo has hecho, pues puedes ir llamando a tu ex, quedar para una cita, y tener el mejor sexo de reconciliación que te puedas imaginar, tengas novia/o o no, HAZLO no te arrepentirás -a menos que te cancelen –ahí sí arrepiéntete por idiota-. Y si se hubiera dado el caso contrario de que tu ex te llamó para verte y tú no habías realizado esta terapia y lo/a rechazaste, pues también arrepiéntete por idiota.
Para empezar, a veces me pregunto cuantas cosas malas, horribles, terribles (bueno, lo acepto) se habrán circulado por colegios, universidades y oficinas de los reinos del Perú (uno nunca sabe) acerca de mí ¿Cuantas verdades, mentiras, inventos muy bien elaborados, entre otros? ¿10? ¿20? ¿100? ¿1000? que si beso mal, que no logré que llegaran al preciado orgasmo femenino, que si soy un jijunagramputa, vaya, no me cansaría de enumerar cosas de este tipo ¿verdades o mentiras?, vaya usted a saber, pero que podrían o –espero que no- estar circulando hasta ahora, (que tengo una vida menos “vil” gracias a mi novia) y que podrían estallar en mi cara como ya ha pasado hace un par de meses.
“¿Es decir que si no hablo mal de mi ex estoy mal?” No, si no hablas mal de tu ex, es porque todavía quieres algo con tu ex, aunque que hables mal de tu ex tampoco es una garantía de que ya no quieres nada. Tal caballerosidad (mis queridas damas) no existe, la caballerosidad de todos mis amigos se ha esfumado con la 4ta botella de cerveza, y el recato de las señoritas se libera al cruzar la puerta del baño de mujeres (¿Cómo lo sé? preferiría no especificar…). No sugiero que siempre las cosas que se han dicho en alguno de los dos casos son frases como “es una zorra, perra, golfa, hueca, cojuda” –entre otros- ni “es un pendejo, malnacido, mechacorta, marica, gilero, borracho”; como ya dije sucede en diferente magnitud, no siempre son improperios en contra de la otra persona, pero digamos que es un raje caleta, del que nadie, -NADIE- se salva.
Es ahí donde comienza toda la “sanación”: en el raje. Es simple, estúpido, pero lamentablemente cierto, allí es donde tus amigos o amigas te dicen todo lo que realmente creían de esa persona, mientras estabas con él(ella) todo era felicidad, les parecía la mejor persona del mundo, es más si tú no hubieras estado con esa persona de hecho que alguno de ellos sí, aunque no falta nunca la persona que te pregunta que rayos haces en esa relación en donde tú eres más, etc, etc, hurras y esas cosas. ¡Watch out! con aquellas personas, a veces la envidia se disfraza de “un buen consejo”, “un consejo de amigo” a veces envidia, otras veces dobles intenciones que pueden llegar a terminar en algún hostal (if u’ know what I mean).
***
Por lo demás, no hay que sentirse mal, cuando algo termina nadie tiene la culpa sino los dos, o simplemente así debía ser, pero eso sí. Si te quieres sentir mucho mejor contigo mismo, haz lo que todos en algún momento hemos hecho, ten tu terapia de la mentada de madre, te vas a sentir aliviado/ada, no tendrás pesadillas en la noche con el alma de tu ex llamando a la puerta (de tu habitación) ni tendrás que llorar y comer cocoa con azúcar durante semanas –combinación que te traerá un estreñimiento de mil putas-. Verdad o mentira, expulsa todo, deja de bañarte en ruda –esas son huevadas- libera tu mente y quítate las ataduras y espera al indicado/a. Esas cosas son las que hacen que la gente crezca o se vuelva más estúpida (tú corres el riesgo).
Notas finales:
-Entiéndase por ex a alguien con quien se mantuvo una relación sentimental que te haya importado, o algún agarre que te dejó picón/a.
Imagen sacada de la novela gráfica (manga) bleach, es propiedad intelectual de su creador. (Tite kubo, por favor no me demandes T_T).
martes, 18 de mayo de 2010
Addio
Las dimensiones de tal coincidencia eran descomunales, la sincronización y coordinación de los actos seguidos encajaban de una manera que a cualquiera, más que sorprenderlo, pondría los pelos de punta del miedo. Se abría la temporada de verano y, como es conocido, nadie tenía obligaciones por terminar, el esperado descanso había llegado más rápido de lo que cualquiera había pensado.
Llegué con un grupo de conocidos -de esos con quienes conversas, pero no admites tus flaquezas- y nos quedamos en uno de los muebles de ese club, pedimos varias botellas de cerveza para así emprender la noche.
Tras pasar un par de horas pude distinguir entre la gente a cierta muchacha que a primera mano me pareció una desconocida más que bailaba desenfrenadamente como cualquier idiota que necesita un “tiro” o una pastilla de “emoción”. Al revisar nuevamente, pude darme cuenta que definitivamente había tenido entre mis brazos esas caderas hace poco, al mismo tiempo en el que tenía un flashback. ¿Qué debía hacer? ¿saludar? ¿estaría bien? resolví por continuar bebiendo shots de tequila y “X” whiskys hasta olvidarme mi propio nombre o hasta que me echen del lugar por haber encontrado pleito con algún drogado de por ahí.
Plan fallido, supongo que el ligero estado de ebriedad en el que se encontraba hizo que olvidase lo que nos habíamos dicho la última vez que nos vimos y se acercó: “bailas?” –me dijo- y al instante obtuvo mi negativa “vaya idiota” –pensé por dentro-, ella no retrocedió un centímetro.
Volteó y dijo que no estaba sola, levantó la mano hacia un grupo no tan reducido y en seguida teníamos al dichoso grupo encima -y yo a ella al lado-. Era sábado de amigos, tragos y sexo con alguna desconocida; no de echarme a recordar las niñerías de mi ex. Mi semblante decayó a propósito, quería que TODOS se enteraran de mi incomodidad; segundo plan fallido de la noche, muy por el contrario ambos bandos comenzaron a fraternizar. Comencé a sentir los efectos del alcohol y mi forzado ceño fruncido empezó a soltarse, los monosílabos que utilizaba para contestarle se iban convirtiendo en frases menos concisas pero más fluidas, las horas iban a velocidad fórmula 1, una pareja salía a bailar, cigarrillos, risas, luces, humo. Y ahí me encontraba yo, cara a cara con la chica que juré nunca más tocar, tocándola; a quien juré nunca más besar, besándola.
Estuve con ella el resto de la noche hasta que el sol se asomó, me levanté solo pero estaba en su habitación (lo supe porque tenía muchos delfines en este), ni siquiera recuerdo cómo es que llegamos ahí, solamente tengo en mi memoria gemidos, “te extrañes” y “te quieros”. Durante el tiempo que estuvimos juntos nunca nos habíamos visto de esta forma, (no, no lo habíamos hecho antes) solían preguntarme cómo es que lo resistía, ya que no estuvimos poco tiempo, yo solo atinaba a reírme (supongo que el amor todo lo espera realmente).
Creo no tener que mencionar que no la busqué nunca más, esa mañana las únicas palabras que cruzamos fueron “adiós, cuídate”, hoy relato todo esto pues creo que después de todo sí llegue a tener sexo con una desconocida, hace ya un año desde este suceso. Ella, está ahora en Italia y carga un hijo de 3 meses cuyo padre es desconocido… lo acabo de saber.
Llegué con un grupo de conocidos -de esos con quienes conversas, pero no admites tus flaquezas- y nos quedamos en uno de los muebles de ese club, pedimos varias botellas de cerveza para así emprender la noche.
Tras pasar un par de horas pude distinguir entre la gente a cierta muchacha que a primera mano me pareció una desconocida más que bailaba desenfrenadamente como cualquier idiota que necesita un “tiro” o una pastilla de “emoción”. Al revisar nuevamente, pude darme cuenta que definitivamente había tenido entre mis brazos esas caderas hace poco, al mismo tiempo en el que tenía un flashback. ¿Qué debía hacer? ¿saludar? ¿estaría bien? resolví por continuar bebiendo shots de tequila y “X” whiskys hasta olvidarme mi propio nombre o hasta que me echen del lugar por haber encontrado pleito con algún drogado de por ahí.
Plan fallido, supongo que el ligero estado de ebriedad en el que se encontraba hizo que olvidase lo que nos habíamos dicho la última vez que nos vimos y se acercó: “bailas?” –me dijo- y al instante obtuvo mi negativa “vaya idiota” –pensé por dentro-, ella no retrocedió un centímetro.
Volteó y dijo que no estaba sola, levantó la mano hacia un grupo no tan reducido y en seguida teníamos al dichoso grupo encima -y yo a ella al lado-. Era sábado de amigos, tragos y sexo con alguna desconocida; no de echarme a recordar las niñerías de mi ex. Mi semblante decayó a propósito, quería que TODOS se enteraran de mi incomodidad; segundo plan fallido de la noche, muy por el contrario ambos bandos comenzaron a fraternizar. Comencé a sentir los efectos del alcohol y mi forzado ceño fruncido empezó a soltarse, los monosílabos que utilizaba para contestarle se iban convirtiendo en frases menos concisas pero más fluidas, las horas iban a velocidad fórmula 1, una pareja salía a bailar, cigarrillos, risas, luces, humo. Y ahí me encontraba yo, cara a cara con la chica que juré nunca más tocar, tocándola; a quien juré nunca más besar, besándola.
Estuve con ella el resto de la noche hasta que el sol se asomó, me levanté solo pero estaba en su habitación (lo supe porque tenía muchos delfines en este), ni siquiera recuerdo cómo es que llegamos ahí, solamente tengo en mi memoria gemidos, “te extrañes” y “te quieros”. Durante el tiempo que estuvimos juntos nunca nos habíamos visto de esta forma, (no, no lo habíamos hecho antes) solían preguntarme cómo es que lo resistía, ya que no estuvimos poco tiempo, yo solo atinaba a reírme (supongo que el amor todo lo espera realmente).
Creo no tener que mencionar que no la busqué nunca más, esa mañana las únicas palabras que cruzamos fueron “adiós, cuídate”, hoy relato todo esto pues creo que después de todo sí llegue a tener sexo con una desconocida, hace ya un año desde este suceso. Ella, está ahora en Italia y carga un hijo de 3 meses cuyo padre es desconocido… lo acabo de saber.
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