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martes, 13 de diciembre de 2016

De un "perdedor" a otro

La escuela nunca estuvo mucho de su lado, a decir verdad, él nunca fue en contra del sistema, era el sistema el que se había empecinado en darle de frente y delante cual ariete orco sobre las puertas de Minas tirith, su deseo nunca fue ser un contestatario, nunca supo qué significaba a pesar de haber estudiado la revolución de los barbudos cuando quizo saber quién era "ese pelucón" que Clara tenía estampado en el polo. "Es el che, le dijo su mejor amigo", no tenía mucho sentido para él pero toda quemada de pestañas valía la pena con tal de estar frente a la ojiverde más risueña y bravucona del quinto año y poder hablarle, cabe resaltar que hizo el papelón de su vida al ubicar dicha revolución en Argentina, babosada que habría evitado de haber leído todo el artículo de wikipedia y no solo "lo más importante".

Pero la historia de arriba es solo una muestra de las tantas que nos hacen saber a ciencia cierta que nuestro pobre amigo no nació para vivir, y sé que es una frase infeliz pero no salió de mí, fue su mismo profesor de filosofía y ética quien pronunció tan desmesurada "broma", que llenó su muro de memes, videos e insultos "inteligentes"; aunque no salió del todo mal, fue ahí cuando Clara salió en su defensa, y es que claro, siendo miembro activa de PETA debía actuar a favor de este pobre animal, pero ese no es el punto, lo importante fue el acostón que seguiría a esta defensa. 
Con el tiempo se daría cuenta de que podía despertar la lástima de las personas más incautas, aprovecharla para su beneficio y claro, sin perder su cara de huevón ni su descontento hacía la vida, la moda, las personas, los estudios, el cuidado personal, etcétera. Su profesor tuvo razón, Ernesto no había nacido para vivir sino para que otros vivan por él mientras este idiota se llevaba el quinto superior en ingeniería civil sin haber tocado un libro en toda la carrera, conseguía becas en el exterior, gerencias, compañías y mujeres, todo a base de lástima.

Usó su talento: ser nadie; para terminar siendo "alguien".

Es así que ahora lo puedes encontrar en la tranquilidad de su departamento con vista al mar, o puedes tratar de alcanzar su deportivo del año en tu camioneta del 86' (ya traté, no lo intentes), o si es que tu vida neoproletaria te lo permite en el bar de moda los jueves, viernes, sábados y domingos; zona vip eso sí junto con las faranduleras más farandulosas de la farándula faranduleante.

Muchos podrán pensar en él como el modelo a seguir de nuestra promoción, pero tú y yo sabemos la verdad, a nosotros nunca nos engañó ¿No es así? ¿Qué nos faltó? Supongo que tú también te lo preguntas, me refiero a que tratamos de imitar su estrategia y siempre nos salía el tiro por la culata. ¿No éramos lo suficientemente guapos, feos, tarados? ¿Estamos hablando de un genio, de un oportunista, de un visionario o de un idiota con "suerte"? No lo sé, quizá sea el divorcio lo que me hace pensar tanto al respecto, ver cómo se desmorona todo por lo que trabajé, todo lo que me costó años de sudor, lágrimas y hasta sangre -cuando la vendía para poder pagar mis pasajes a la universidad-. Ahora Clara se está llevando a los chicos a Barú, con su novia y con mi plata, porque la activista esta nunca cobró un centavo, de verdad salió bravucona la desgraciada esta, pero bueno qué se hace. Date una vuelta, la próxima semana es el cumpleaños de Ernesto, no estamos invitados pero podemos caerle, ni siquiera se dará cuenta.

Slds.

domingo, 11 de diciembre de 2016

B2B

Apagué las luces en cuanto pude, si iba a permitirme morir tampoco lo haría sencillo, no correría en línea recta, no sería predecible, en cuanto oí las pisadas sobre los muros supe que la defensa había sido devorada tan fugazmente que no se oyó nada, no me oculto, estoy esperando a que venga por mí, no se lo haré fácil -repito- y estoy seguro que ambos iremos juntos al Hades, lo miraré y lo patearé para que corra hacia el lugar que a las bestias corresponde, escucho sus rugidos, trata de intimidarme y así poder olfatear mi miedo, si no lo conociera tan bien le temería, si no hubiese estado ligado a mí durante tanto tiempo estaría cagando mis pantalones como la defensa, debo suponer, lo hizo.
Ya no recuerdo el momento exacto en el que lo eché, pero sé que lo hice para no olvidarme de mi existencia, de que esa cosa fue parte de mí en algún momento, no lo pude eliminar porque solamente un loco es capaz de quitarse un brazo porque sí, y ahora viene a devolver el favor, que así sea... como dije a donde quiera que vaya iremos juntos. 

sábado, 23 de julio de 2011

Ex-trañas Coincidencias

Existe un pequeño rango de coincidencias afortunadas sucesivas a las que la costumbre de la gente ha nombrado suerte. Existe también lo contrario, se le llama infortunio, pues bien, lo que narraré a continuación lo hago en modo de ejercicio, para saber de una vez por todas si le puedo llamar suerte, infortunio o quizás una “cosa” más de la vida (son cosas de la vida, jajaja odio un poco esa expresión).


Caminaba yo –ya no recuerdo para qué ni por qué- por un conocido parque casi en el centro de Miraflores durante la media tarde (¿media tarde?) de un día soleado, iba como nunca con lentes oscuros ya que odio hacer muecas cuando camino de cara al sol y me han dicho que no frunza (aun más) el ceño; cuando me encontré la siguiente escena:

Mariana, mi ex, estaba sentada en una de las tantas bancas de ese parque con una amiga. Rara vez me detengo a saludar a alguien que no sea muy cercano a mí, menos me detendría a saludar a una ex mía, más por cortesía –aunque suene loco- que por otra cosa. Y cuando estaba por pasar frente a ellas, pero como a 20 metros, me di cuenta de que esa ‘amiga’ no era nada más y nada menos que Lía (sí puta madre, Lía, otra ex).

La historia no es rara, estuve con Mariana al poco tiempo de terminar con Lía, porque de una u otra manera me recordaba a ella, sobre todo por sus grandes ojos negros como de gato en noche de luna llena (debe ser raro haberme topado con dos chicas de las mismas características oculares).

El hecho es que estaban allí, las dos, compartiendo una banca de parque, ellas, juntas, podría haber caído una nave extraterrestre y decirme que una linterna púrpura me había elegido como el sucesor de un dictador intergaláctico y que tendría los poderes de todos los dioses de la mitología griega pero no me hubiera causado ni una milésima parte de la sorpresa que me causó esa escena ¿Cómo rayos podían haberse conocido? Si a una la conocí en el inglés y a la otra me la había presentado la prima de la amiga de una tía por parte de papá porque se había mudado recientemente. En ese momento pensé que la frase “Lima es un pañuelo” era una reverenda patada en las gónadas para mí.

Luego de la impresión y todos los achaques, pensé fríamente y continué mi camino, pero esa misma noche investigué, investigué ambos perfiles de facebook (vamos, el facebook es un arma del espionaje tan efectiva que la mayoría de gente no sabe que es un arma) desde la cuenta de una fiel amiga mía que las había agregado a ambas (a cada una en su tiempo) para confraternizar.

Lo que conseguí me resultó sumamente genial, ellas se habían contactado por ‘Face’ debido al aburrimiento de Mariana que vio a Lía en los amigos en común de esta amiga mía antes mencionada y la había agregado, casualmente Lía estaba conectada en ese preciso momento y “Click” sí, hicieron click y comenzó todo, después de varios mensajes en el muro de una a la otra, quedaron en verse y yo había sido testigo de una de esas tantas reuniones.



¿Es genial no? Es genial, pues sé que ellas me recuerdan y recuerdan todas las cosas que pasaron conmigo al ver los ojos de la otra, sé que al una ver los labios de la otra ellas piensan que mis labios alguna vez estuvieron ahí, sé que se han quejado entre ellas, seguramente, de que no me gusta conversar después del sexo y que me quedo dormido durante algunos minutos para luego pedir “una más” con voz de niño, yo lo sé, sé que son amigas porque tienen algo en común que no es ese pequeño link, soy yo, sé que cuando están juntas me extrañan juntas, sé que cuando una contacta a la otra está tratando de contactarme a mí, sé que han puesto un pedazo de mí una en la otra y viceversa sé que cuando se escriben “Quiero verteeeeeeeeeee!!!” es porque en realidad quieren verme a mí… ¿O quizás no?

La verdad, no lo sé, y la verdad no me importa, ambas no fueron nada, solo un producto de mi aburrimiento, ahora juego Rock band para no aburrirme y cuando me canso de tocar la batería, pues toco la guitarra y todo bien, la batería no siente celos, y para el sexo están mis fieles amigas que me prestan su facebook para hacer investigaciones estúpidas… y todo bien.

sábado, 9 de julio de 2011

¿Quién quiere ser millonariA?

Si hay algo que de veras me encabrona es no entender algo, es frustrante, creo que no soy el único en el mundo que se siente de esa forma cuando no encuentra la respuesta, es inherente al hombre el interés por saber nuevas cosas por más tontas que a los demás les paresca. Y bien, eso me trae al pensamiento que hoy no me deja dormir siendo ya las 2 y 45 a.m. (es raro citar la hora, a veces he escrito más tarde).

Si hay algo que de veras, en serio, muy enserio no entiendo es el porqué de ciertas personas por darse un valor a sí mismos(as), me explico: estaba yo tranquilamente tratando de escuchar el partido Perú contra México, en el carro de camino a casa, cuando dos señoritas, muy pulcras ellas, irrumpieron con mi tranquilidad para sentarse en el asiento que quedaba justo atrás de donde yo iba, irrumpieron no con griterío, pero sí con una conversación que... Osea yo sé que son así, lo he visto, juro que lo he visto no tendría que ser nada nuevo, sorprendente para mí... es lo de todos los días ¿no? El mundo se maneja así. Pero aun así es algo perturbador. Retomaré: la conversación de estas dos jóvenes giraba en torno a sus relaciones (amm...) sentimentales por así decirlo, la primera alardeaba (no era otra cosa más que eso) de sus últimas adquisiciones electrónicas, una laptop (no diré la marca) cuyo procesador es el que yo quiero (no te molestes oh! mi linda core2 duo, yo te quiero mucho hemos pasado muchas cosas juntos, pero ya te me haces algo inútil) i7. ¡Una i7! -dije yo- una genialísima i7, bueno le había costado nada menos que, ¿alguien se imagina? ¿no? pues bueh... una buena 'mamada' -en buen criollo- de cuando en vez a su queridísimo novio. Quedé helado, el iceberg que hundió al titanic era una centésima de gélido que mi sangre en ese momento... el gol de Paolo Guerrero no fue suficiente como para hacerme volver a mis casillas.

Ahh... si yo tuviese a alguien a quién hacerle ese favor y que me diera una i7, juro que no lo haría!! la puta madre!! Quisiera saber que si alguien me da algo es por pura gracia, por puro cariño, y no por puro reconocimiento, casi puedo ver lo que decía la tarjeta de esa laptop toda envuelta en papel de regalo de Saga o Ripley: "Para mi garganta profunda favorita, con amor PANCHO <3"

Es totalmente inconcebible, inadmisible este tipo de comportamiento, como, de la misma forma, sería inadmisible que alguien se sienta condicionado a conceder los deseos de otra persona solamente porque esta le brinda el apoyo material tan anhelado (por muchos).
Lo peor de todo, es que hablaban en serio, pero siempre con las hipócritas risuelas que tratan siempre de ocultar la verdadera magnitud del asunto.

Ya me imagino a la otra chica, imagino lo que podía estar pensando mientras reía: "maltida zorra, yo hago eso y más, y lo único que he conseguido es un pollo a la brasa cada 30 días y ni siquiera de Pardos"
Lástima, lástima, lástima... nos estamos degradando, y mucho.

P.D. Sigo sin entender...


martes, 7 de junio de 2011

Te creeré cada vez que mientas...

-Post encontrado, de un antigüo blog, en donde participé.-

Todavía guardo el boleto del viaje que dimos juntos al infinito, hoy lo hallé mientras buscaba con qué tapar mi desnudez.

Conservo aún el beso y la despedida de lo que fue la última vez que nos vimos, esos los tenía una extraña que se convirtió en amiga mía al poco tiempo.

No es mi intención convertir cada situación en algo para contar, mas aun creo, tengo por fin la determinación de hacer los descargos correspondientes, pero ante cualquier otra situación, para recordarme a mí mismo lo que me llevó a pronunciar ciertas frases y actuar de forma azarosa.

La imagen tuya que mejor recuerdo es tu cuerpo de espaldas al mío, en el carmesí poniente, colocándose sus prendas lentamente como incitándome a la hazaña de hacerte olvidarlo al fin.

-que caudales son los que descienden de aquella duna- si soy tan solo una débil marea en el océano de tus relaciones- que axiomas puedo tomar para argumentarte lo contrario?-

No dudabas ni un segundo, nuestras fronteras era nuestras costas, nuestra maldad era nuestro aliento. Qué pues, nos trajo a tal encrucijada, mi torpeza? o tus intempestivas ansias de mí? Hasta hace algunos meses la respuesta no me era esquiva, solamente que no la buscaba.

Pero está bien, BASTA! de boberías y de seudoprudencias, yo te amé aún olvidando a esa persona que mientras más insensato me mostraba, más paciencia me tuvo. Y tú,según la perspectiva general, mostraste algo parecido a eso, no obstante seguías suplicando por migajas al “rey” de tu vasto corazón.

-Nunca la justicia se muestra como tal, mas aún termina por mostrarse-

En qué momento me atreví, temo errar al tratar de dar detalles… el único sollozo fue el mío al final, y obviamente no está en tus memorias porque no fue frente a ti…

miércoles, 5 de enero de 2011

Yo no te miro

Hasta cuando tendré que esperar
para que desaparezcas, ¿Qué cabronada será la que estoy pagando?
Al pordiosero que asesiné mientras me miraba con temor y pidiendo dinero, o a la niña pequeña, esa que buscaba amor, ese que nunca le quise dar, porque me resultaba repugnante su olor a arrechura.
No lo sé, puta madre, la encarnación de todas mis maldades, me destruye saber que estás ahí, esperando a que caiga en el muladar de mis pensamientos, de mi podredumbre, de los análisis aparentemente cuerdos, que solamente mantienen la histeria de mi pasado, el sollozo, la amargura y el hedor a sexo, ese mismo que tú compartiste también.
Pero, ¿Qué te hago yo? yo ni vine ante ti a pedirte nada                         Ni perdón, ni siquiera la oportunidad.
Explícame, maldito seas, ¿Qué he hecho yo? Señor venganza, señor ruina, o quizás mi señor destino. ¿Se-ñor? vamos, eres un bastardo, y ambos lo sabemos, no nos hagamos los imbéciles, sé cómo eres, sin embargo “usted” no sabe absolutamente nada de mí, y aún así vienes por mi alma rápidamente, como el cobarde que huye de la guerra, sigilosamente como la víbora que se arrastra hacia su presa.
Pues ni tú víbora, ni yo ratón, ¡CABRÓN!.
Solamente eres escoria, y eso, también ambos lo sabemos, no intentes subirte a mis talones, pues no los alcanzarás, no trates de llegar a mis sienes, quitarme el sueño ni la vista, porque no lo lograrás, solamente eres un mareo, solamente eres el tambaleo que causa una piedra en el zapato.
Sin embargo, no sabes cuanto odio que sigas ahí. Te miro de reojo y pienso en el día en el que te ahogarás en tu sangre…
Pienso en el día en el que te deje de mirar…
Pienso en el día en el que dejes de tratar de humillarme.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Cuanto vales?

sto-¿Y… a mí qué chucha? vete pues… –dijo mientras daba un portazo-.
ella sentía cómo ese portazo, traspasaba sus células y las separaba, tan lejos de su alma como una bala lo haría de su cuerpo. Se apoyó en la pared frente a la casa -cabeza gacha, mirada dividida y cabello empapado por la tormenta- para esperar el bus que la llevaría a “sabe Dios donde”, pero era lejos de ahí.
Por su apariencia, se pudo haber dicho que regresaba de un largo viaje, sin dinero, comida, ni esperanzas; pero en realidad recién lo estaba emprendiendo, era esa la idea, irse sin nada y demostrarse que podía sola, sola con la ayuda de su maleta y algunas rupias.
El destino de su viaje ni siquiera había sido planeado, había salido luego de haberse cansado de ser un objeto para él, y lo había demostrado con grandes pruebas, una de ellas: que la haya dejado ir sin más, parecía –de hecho- satisfecho con la reacción de su ahora ex novia y ella pudo notarlo desde que empezó a abrir su mente para él, sin encontrar respuesta o siquiera reflexión.
- ¿Cuanto por esta baratija?
Se pudo notar cómo los ojos del dueño de la casa de empeño se abrieron chorreantes de codicia, el anillo que le mostraba era enorme, tanto, que lo deseó más para quedárselo que para el negocio
- Chiquilla, no tengo tiempo para idioteces ¿Cuanto quieres?
- ¿Estaría bien cinco mil? –dijo con voz apagada-
Salió con el dinero en la mano, más liberada, no del peso que supone tener ese anillo de compromiso en la mano, sino del peso que cargaba en su alma por este inducirla a mirar atrás, a mirar hacia donde él estaba.
Realmente se estaba quedando sola, realmente había abandonado sus sueños, los había abandonado a mitad de camino, no hubo día soleado para ella ,desde entonces; todo era cuesta arriba, pero todo era real.
Sentía que realmente estaba viva, la gente la miraba distinto de cuando llegó de esa ciudad en donde dejó metas, pensamiento y parte de su alma. No había perdido ni la mitad de lo que ganó en consecuencia de ello: verse valorada, renovada, fresca, y hasta bella. Atributos que no te los da la naturaleza, sino uno mismo, lo tenía todo sin tener nada más que un apartamento, un empleo de ayudante de cocinero, y cinco mil dólares en su cuenta: dinero que nunca tocó porque pudo sola desde el momento en el que salió de su infierno personal y decidió abrirse para los demás.

martes, 2 de noviembre de 2010

*—GRATIS—*

¿Las obviedades de la vida, están en lo menos obvio? (y sigo usando “obvio”, que patético) me parece que las cosas que están a la intemperie, a vista y paciencia de los “racionales” y “cuerdos” son las cosas que más pasan desapercibidas, respuestas concretas, sin rodeos, tan directas como el sol que le da a los ojos a un niño  –tan letal como eso también-.
Vaya, recuerdo haberte hijoeputeado alguna otra vez, pero por circunstancias totalmente diferentes, absurdas, inconstantes, llámalas “diferentes” solamente, sigues siendo una hija de puta, vida, la odiada-querida-amada-vulnerada-asqueante vida de ser humano que muchos endiosan, yo solamente puedo escupirla y decirle que “puedo sin ella” porque si “tener vida” es lo que veo todos los días… créeme que prefiero mil veces más una, estar muerto, pero sé que se puede tener más que eso; más que lo que ofreces, que se te puede ganar, que se puede ser mejor.
“otra vez me salí del tema”
- Yo no esperaba nada de ti, absolutamente nada, sé que estoy aquí “de gratis”, tú, por favor, no esperes nada de mí, no tendrás nada.
Desvariaciones, producto de: no sé qué. A veces la esquizofrenia puede catalogarse como el don de no estar aquí, de parecer atento, de parecer loco, sin estarlo. En el “manicomio” se vive mejor, al menos allí te dan comida, en el manicomio en el que me desenvuelvo la comida te cuesta sudor y lágrimas (más lágrimas que sudor) y la felicidad es proporcional a las monedas que tengas o al crédito que tengas en tu celular; del amor, mejor ni hablo, debes tener al menos 1 cualidad, ¿Qué de bueno puede tener estar con los pies sobre la tierra?
Pues, nada. Caminar cansa, gasta, volar cuesta, y los autos contaminan, pedalear es obsoleto.
Olvídenlo, me quedo tirado en mi cama, jugando, contestando llamadas, ganando dinero, así no desperdicio mi tiempo caminando, los que me quieran ver que vengan, no me moveré…

miércoles, 25 de agosto de 2010

Historia "verídica"

Resultó que entre dos vidas, entre dos pasos y entre dos tiempos, se solicitó –aunque con poca intensión- la verdad.


La verdad huyó, pues de pequeña, de 4 años de edad, se miró al espejo y se dio cuenta de que era horrible, atroz y sabía que heriría hasta la más recia susceptibilidad. Siempre vivió alejada, entre los árboles montañeses, se lavaba de espaldas para no ver su reflejo en el lago que hizo suyo, pues cada vez que se miraba no podía parar de llorar –y de paso vomitar-.

Pues bien, así vivió verdad, llorando y maldiciendo al cielo y a la tierra por su fealdad, a sus padres por dejarla viva y a los demás por no asesinarla. No, no hubo –ni habrá- un hasta… ella sigue allí y sabe que nadie puede “curarla” nadie puede retroceder el tiempo para hacerla más bella, y ningún intento de embellecerla servirá –ella lo sabe-.

Verdad no se perdona haber nacido fea y peripatética, no se perdona haber nacido sana e inmortal. Por que las verdades, a diferencia de las mentiras, no caducan.

Verdad no se puede aceptar, pues ha visto a muchas de su especie que son –aunque secretas- bellas y admiradas; así que nadie podrá aceptar a verdad.

Verdad, la verdad, quisiera ser mentira solo para morirse…

Hoy, lástima que hoy, la encontré llorando su condición y aunque no pude verla a la cara por mucho tiempo porque, debo decir, es fatalmente horrible. Logré decirle que uno es lo que es y que cumple un rol en dondequiera que se encuentre, también le dije que se aleje, pero que me podía llamar si tenía alguna duda. –Como lo hago con muchas personas, sin ser psicólogo-.

No almorcé ni cené ese día y hasta hoy no puedo quitarme su rostro de la cabeza, espero que me haya hecho caso, porque soy como los demás: quiero a las verdades feas lejos de mí.



La diferencia es que yo sí les podría atender una llamadita dominical.

lunes, 16 de agosto de 2010

¿Y si dijeras que no?

Una tarde, de esas no muy lejanas a mi memoria, vi como un ave estaba siendo devorada por un aguilucho...


Imaginé a esa pequeña avezuela como a mis sueños y a ese aguilucho como a la vida misma, despedazando mis emociones...

¿A quien engaña esta triste y estúpida narración? aparte de calificar como deprimente, califica también como cliché...



Si tú me dijeras que no -y lo he pensado en menos de 5 segundos- mi ciclo vital se acabaría por completo, ¿Por qué? porque existe en un lugar de mi apretujado corazón a base de granito y arcilla una suite, y de las más lujosas, que exclusivamente debe ser ocupada por ti, ¿por mil razones?... NO

Solo por 1, porque la arrebataste a mi egoísmo y a mi misantropía, a mi autosuficiencia y a mi tan amadísima vanidad.

Porque todos ellos tuvieron que irse literalmente a la calle cuando llegaste.

Si me dijeras que no, no me sorprendería, déjame decirte, porque sé que hago cosas, sin querer hacerlas, que te causan molestia.

Si me dijeras que no, te seré sincero, no moriré… al menos no totalmente

Si me dijeras que no, le echaría la culpa entera a ese 20% ó 30%

Y si hubieras dicho que no alguna vez… sí, mi vida hubiera seguido, pero hubiera continuado en su vana tonalidad grisácea.

Si me completas completamente no lo sé, no confío en que sí, tampoco pienso que no, así soy yo.

Si te completo, no lo sé, pero espero poder hacerlo, y no te conozco como otras personas, pero espero llegar a hacerlo…

Alguna vez me planteé conocer a alguien como tú, dejarme de huevadas y sentar cabeza, alguna vez, me planteé conocer a alguien como tú, que la realidad la trae hasta mí de una manera tan sencilla y tan directa que no hay pero que valga.

Alguien que bese como tú (Lo siento Pedrito, esa línea es tuya, lo sé)

Alguien que me haga sentir indefenso y a la vez poderoso, ingenuo y perverso, un sucio caballero… un “lindo idiota”.



Babe’, now tell me: are you gonna be my girl?

Cause’ I’m ready to be your only boy

viernes, 30 de julio de 2010

esta noche, te escribo

Hola, cómo estás, yo bien… te escribo porque mis paredes se han cerrado, el callejón no tenía salida y no tengo otra escapatoria sino volar. Te escribo porque necesito con urgencia de tus habilidades, porque mi capa y mi super traje están estropeados.
Te escribo porque eres quien se deja moldear finamente y sin quejas
porque no te quiero ver morir una noche de estrellas y canciones
porque en lo más profundo de tu ser, quieres que te escriba
te escribo, porque si no lo hago no vivo
te escribo, aunque nunca lo haya hecho antes… y quizás no lo vuelva a hacer
porque me dejas ser tu amigo y te haces querer
porque me haces recordar y olvidar
porque me haces reír y llorar
porque tú, escritura, me haces volar y escapar…
y contraatacar.

miércoles, 28 de julio de 2010

Alguna vez, algún día…

“No es que esté mal, solo que quita la probidad a la gente…”
Alguna vez recuerdo haber visto posarse sobre ti aquella esfera de enternecimiento que no es constante en la persona de allá afuera. Si mal no recuerdo, fue desde la misma ventana por la que ese tipo osó tirarse sin morir.
Já! –pensé- este hijo de puta es demasiado resistente. (pero no lo dije con maldad)
Así, la esfera tomaba formas y texturas nunca antes vistas por ser humano ni extraterrestre conocido.
Sí, me sentí bendecido por haber sido testigo de semejante acontecimiento, sí, por ser el primero y sí, porque fuiste tú. (Claro que tú no lo sabías)
Creo que de haber sabido que te miraba, no hubiera atestiguado nada. Así es como eres… ¿no? Al menos eso es lo tangible.
No espero que venga el tiempo en el que tenga que pasar por unas sábanas para saber quién eres, ni a qué apuntas… leerte la mente es más “no sé qué”, es más romántico creo yo.
Menos sangre y más oro!
Pero sé que algún día, a tu lado en eventual lecho, buscaré tus ojos y preguntaré tras regresar en tres pasos del hades: ¿Me quieres? y no esperaré respuesta.

jueves, 1 de julio de 2010

Creciendo... un poco más

Hay ocasiones en las que 5 minutos de tu vida se transforman en toda tu vida, hay momentos en los que uno se transforma en niño y vuelve a ser adulto tan fugazmente como la misma muerte.


Se sentó al lado de la ventana, dice él que es porque le gusta saber a donde va, digo yo que es para no tener que mirar a la cara a aquellos seres que odia tanto. Se perdió en el libro que tenía desde hace 3 años y conservaba aún sus hojas inmaculadas, parece que creyó que iba siendo hora de leerlo; afuera autos, buses, peatones, los mismos drogadictos que limpian lunas por una moneda y los mismos hombres de saco y corbata tomando su break de la oficina.

“Señores pasajeros…” –dijo una mujer-. Se sintió molesto de buenas a primeras y no solo porque pensase que los dramas de otros son eso “de otros” y no tienen nada que ver con él –y hasta cierto punto concuerdo con él- trató de concentrase en su libro sin éxito. “…y esperamos que este coro sea de su agrado: si tuviera fe como un granito…”. Al escuchar sonrió por dentro, solo por dentro, pues una lágrima recorrió toda su mejilla hasta el mentón, se desconoció después de mucho tiempo, no se podía mover, miraba su libro sin leerlo mientras otra lágrima acompañaba a la primera… “este es el Cristo que yo predico…” –continuaban-.

Debe ser muy triste ese libro que lleva ahí, joven. (Era un libro de historia de la filosofía). Solo levantó la mirada y dijo: “no, no es triste solo que yo soy débil”. La anciana partió el chocolate que llevaba y se lo dio con una sonrisa maternal “¿y quién no lo es?”. Exacto, quiero ser ese que no lo es –fueron sus últimas palabras-.

Jóvenes, siempre se presionan demasiado, espero que lo entiendas alguna vez...

Hasta que dijo esa última frase, él no dejó de llorar, quizá porque eran las palabras que siempre buscó que un extraño le diga, y al final, fue salvado por una extraña a la que no le importó que sus desdichas sean solo suyas, aún así él la seguía odiando por el solo hecho de respirar.

Y a la vez… se sentía muy agradecido...

domingo, 23 de mayo de 2010

¿Puede o no ganar?

Si en mayoría de votos se pusiera el éxito o no de cada cosa que hiciera, estoy 100% seguro de que no tendría éxito en nada, pero yo no vivo del resto. Esta es la primera vez que me dirijo a mí mismo y por el momento todo marcha natural, si no creo en mí mismo y en mis capacidades… ¿Quién lo hará? y si pongo mi confianza en alguna otra persona, me arriesgo a que me falle.


Naturalmente, confío en la maldad del ser humano… “todos somos buenos, hasta que nacemos” eso lo dije yo jaja… y eso pienso yo. No digo que todos sean malos y piensan y procuren el mal para los demás tan solo refiero esa frase a que no existe una mansa y dulce paloma que nunca en su vida haya perpetrado contra otra persona (casual o intencionalmente).

Me tiro en mi cama y pienso en un mundo perfecto, en la simplicidad de mis propias palabras y en la complejidad de mis pensamientos, obscurecidos por los recuerdos infelices que a ningún humano son esquivos, pienso en aquel lugar soñado donde la paz es quien reina, donde nadie muere por obra y gracia de una escoria, donde hombres adultos no les pagan a las jovencitas las drogas a cambio de un rato de “compañía” y donde aquel joven alto y ahora estudiante de derecho ha encontrado la respuesta a la pregunta que toda su vida lo tuvo en jaque: ¿Qué es la justicia?… ¿Lo que le conviene al poderoso, como dicen? ¿o simplemente la quimera que piensa alcanzar algún día?

Pero la realidad es que todo lo que mencioné anteriormente existe: mujeres matan a sus hijos antes de nacer, e individuos que se hacen llamar hombres ultrajan, matan y destruyen lo que alguna vez juraron proteger… de alguna manera sin toda esta mierda mi futuro profesional no existiría. La realidad es que este joven estudiante de derecho ha quitado su vista por un instante de su meta personal y de sus estudios (aquellos a los que aún no toma en serio porque piensa que le enseñan idioteces por el momento y si no lo toman en serio en la facultad, pues no debe tomarse en serio a la facultad) para posarla sobre alguien que no soy yo, alguien por quien me atrevo a escribir, alguien de quien me atrevo a escribir, exponiéndome a algún reproche tal vez (realmente no creo que haya reproche (: ) alguien que me estremece y seré sincero eso me intriga, alguien que -para feliz desgracia mía- me pone nervioso de no sé qué y me deja sin palabras sin hacer nada (bendigo a aquellos que se consideran malditos por esta última), una persona que después de poco y sin hacer nada –excepto ser ella misma- me llevó a sonreír de forma no sarcástica, de forma no forzada -y eso me hace feliz-.

“Soy un tanto frío, porque el mundo ha sido frío conmigo ¿podrá alguien hacer que la sangre vuelva a mis venas? realmente confío en que sí.”

martes, 18 de mayo de 2010

Addio

Las dimensiones de tal coincidencia eran descomunales, la sincronización y coordinación de los actos seguidos encajaban de una manera que a cualquiera, más que sorprenderlo, pondría los pelos de punta del miedo. Se abría la temporada de verano y, como es conocido, nadie tenía obligaciones por terminar, el esperado descanso había llegado más rápido de lo que cualquiera había pensado.
Llegué con un grupo de conocidos -de esos con quienes conversas, pero no admites tus flaquezas- y nos quedamos en uno de los muebles de ese club, pedimos varias botellas de cerveza para así emprender la noche.
Tras pasar un par de horas pude distinguir entre la gente a cierta  muchacha que a primera mano me pareció una desconocida más que bailaba desenfrenadamente como cualquier idiota que necesita un “tiro” o una pastilla de “emoción”. Al revisar nuevamente, pude darme cuenta que definitivamente había tenido entre mis brazos esas caderas hace poco, al mismo tiempo en el que tenía un flashback. ¿Qué debía hacer? ¿saludar? ¿estaría bien? resolví por continuar bebiendo shots de tequila y “X” whiskys  hasta olvidarme mi propio nombre o hasta que me echen del lugar por haber encontrado pleito con algún drogado de por ahí.
Plan fallido, supongo que el ligero estado de ebriedad en el que se encontraba hizo que olvidase lo que nos habíamos dicho la última vez que nos vimos y se acercó: “bailas?” –me dijo- y al instante obtuvo mi negativa “vaya idiota” –pensé por dentro-, ella no retrocedió un centímetro.
Volteó y dijo que no estaba sola, levantó la mano hacia un grupo no tan reducido y en seguida teníamos al dichoso grupo encima -y yo a ella al lado-. Era sábado de amigos, tragos y sexo con alguna desconocida; no de echarme a recordar las niñerías de mi ex. Mi semblante decayó a propósito, quería que TODOS se enteraran de mi incomodidad; segundo plan fallido de la noche, muy por el contrario ambos bandos comenzaron a fraternizar. Comencé a sentir los efectos del alcohol y mi forzado ceño fruncido empezó a soltarse, los monosílabos que utilizaba para contestarle se iban convirtiendo en frases menos concisas pero más fluidas, las horas iban a velocidad fórmula 1, una pareja salía a bailar, cigarrillos, risas, luces, humo. Y ahí me encontraba yo, cara a cara con la chica que juré nunca más tocar, tocándola; a quien juré nunca más besar, besándola.
Estuve con ella el resto de la noche hasta que el sol se asomó, me levanté solo pero estaba en su habitación (lo supe porque tenía muchos delfines en este), ni siquiera recuerdo cómo es que llegamos ahí, solamente tengo en mi memoria gemidos, “te extrañes” y “te quieros”. Durante el tiempo que estuvimos juntos nunca nos habíamos visto de esta forma, (no, no lo habíamos hecho antes) solían preguntarme cómo es que lo resistía, ya que no estuvimos poco tiempo, yo solo atinaba a reírme (supongo que el amor todo lo espera realmente).
Creo no tener que mencionar que no la busqué nunca más, esa mañana las únicas palabras que cruzamos fueron “adiós, cuídate”, hoy relato todo esto pues creo que después de todo sí llegue a tener sexo con una desconocida, hace ya un año desde este suceso. Ella, está ahora en Italia y carga un hijo de 3 meses cuyo padre es desconocido… lo acabo de saber.

jueves, 6 de mayo de 2010

Teorías absurdas del segundo fracaso

Relata cierto libro mundialmente conocido y, tristemente, poco aceptado que si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán al mismo hoyo… pues me presento: Soy el ciego guía y vengo a arrastrarnos a todos (o tratar de hacerlo) al vasto hoyo llamado vida.
titulé así este post (así mi maestra de lengua me quiera acribillar por idear primero el título y luego el cuerpo) simplemente porque no hay primero sin segundo y he aquí mi teoría absurda:
Luego del fracaso, viene la reflexión, bien seguida de encontrar el porqué y sus factores uno entra en la etapa de “No pisar las mismas rocas”, es decir, no cometer los mismos errores…  cosa que nos puede volver maniáticos, controladores y perfeccionistas como también puede inducirnos al Nihilismo (todo es posible pero nada vale la pena).
Suponiendo que no nos volvemos nihilistas y que por el contrario tratamos de seguir con nuestra vida pero sin cometer errores pasados, el sentir que estará patente en nuestra cabeza será: si hago esto, caeré en aquello y estaré cometiendo el mismo error. Encerrándonos y haciéndonos caer en errores (en algunos casos) peores, llevándonos al segundo fracaso.
¿Solución? no, no la hay “a nadar, se aprende nadando” escuché decir a cierto maestro con un ligero problema de calvicie. Y supongo que: a vivir… se aprende viviendo.

sábado, 1 de mayo de 2010

Mi casaca nueva:

Amo mi casaca. La amo con todo mi ser.
Amo sus mangas, amo sus botones.
Amo que me cubra con su material sintético.
Sé que es amor puro, ella nunca me fallará.
No dejará de abrigarme *-*
La amo porque así traten de separarnos…  puedo ocultar objetos punzo-cortantes dentro de ella.
Prometo no acercarte al fuego.
Amo su pelo de animal falso, amo su capucha.
La primera vez que te tuve puesta y me salvaste del frío esa noche divertida con mis amigos, supe que tendríamos algo especial.
Amo su precio.
Le doy gracias a Roger por haberte puesto en mi camino, te cuidaré, te mandaré a lavar, no te prestaré a nadie, estaremos juntos todo el invierno y todo el otoño, te extrañaré cada verano y primavera y pensaré en ti cuando esté en la playa.
Y al final cuando los años te hayan envejecido, les contaré a mis hijos que un día tuve una casaca que siempre me protegió y me enamoró desde el primer día.
Eres el modelo de casaca que siempre quise.
No te pongas celosa de mis poleras ni de mis chompita, tú siempre estarás en mi corazón, solo que no puedes caer siempre con la ocasión o con la ropa que me ponga.
Te amo casaca no lo olvides nunca *-*!! <3

sábado, 10 de abril de 2010

Reposando un día nuevo

Ignoro qué día es hoy y qué es lo que este pasando a mi alrededor. Jamás imaginé que la soledad consumiría por completo mis esfuerzos por realizar cada una de las cosas que me importan; y en menos tiempo del imaginado, el letargo concluyó en arrebatarme una pequeña sonrisa.

Desenmascarando las ganas que tenía por vivir, me apresuré a llevar la cuenta de cuanto tiempo estuve sin pronunciar palabra alguna a algún ser vivo. 5 años.
Me inundaron las palabras que un día un sacerdote dijo a mi madre “si lo quieres déjalo ir” lo maldije mil veces por haber hecho tan descarada apreciación del amor verdadero. Quizá yo piense que no estar cuando me necesitan es la mejor manera de hacerles saber que de veras me necesitan, pero eso ya es obra de otros cánones sin estigmatizar aún.
Los vestigios de vertiginosos acueductos de rubor y sinsabores de piel, llenaron tus ojos de verdaderos lagos, aquellos que se producen por el derrumbe de un chispazo interior, de un no sé qué muerto, de una vena hinchada.
Este pueda que sea el tentempié que alguna vez juré no terminar, pero también puede ser la pastilla de cianuro que lleve todo recuerdo a donde comenzaron: a nada.
Si esta vez, no logras levantarte por tu cuenta, créeme que sonreiré cuando termines por rendirte, cogeré tus llaves y me iré lejos, de nuevo. No esperemos a  que esa fotografía sea editada, editemos más bien la música que se produce al vernos, cada sin-sentido sobre el que hablemos o aquellas “miradas incompletas” que nos demos, reparémoslas y no reparemos en sentir.

jueves, 8 de abril de 2010

Te espero a media noche

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez en que Selene y yo compartimos una noche mirándonos las caras, extraño mucho todos aquellos pensamientos que me traía el solo ver su blanco y lejano rostro. No espero su atención de un momento a otro, pues soy consciente de que yo me alejé de ella.
Lo siento “boca morena” pero mi horario de actividades me obliga a  darte la espalda las veces que debería estar extrañándote o conversando sobre mi día contigo. Tengo por bien, el saber que me miras aun cuando yo no puedo verte, las ideas sobre las cosas que pueden pasar por tu pensamiento son ilimitadas en mí, espero extrañes todas las noches que vivimos juntos, como yo a ti. Espero que la historia de cómo nos conocimos ayude para que tu resolución sea a favor mío.
Yo era un niño que cruzaba su primer año de educación media, eran momentos de desorden en mi vida tú lo sabes muy bien, mis consejeros y confidentes habían desaparecido de mi vista, y de mi alcance. La impaciencia e impotencia llenaban cada capilar, vena y arteria de mi sistema. Estaba demasiado desesperado como para poder esperar a que pase el día, me encontré llorando y rogando al cielo, a mi Dios una esperanza, una señal, una chispa y - creo yo- esa chispa fue tomando forma, era algo inconstante –lo eres ¿lo sabías?- habían días en los que te miraba en toda tu lindeza y otros en los que escondías tu rostro, supongo por algún complejo escondido que tienes.
A fin de cuentas, sé que fuiste enviada a mi vida en particular para que susurres las respuestas para mí, para que en tu blancura pueda yo hacer morada y poder dormir tranquilamente, como me dispongo hacer en un momento, te escribo esto porque sé que no hemos tenido el tiempo que teníamos antes para preguntarnos cosas sin sentido y responder cosas coherentes. Tú que eres la esperanza entre tinieblas, Selene, esta no es una adoración hacia ti –déjame aclararlo- estas son mis disculpas por ya no reflexionar sobre mis días junto a ti.
Espero me puedas perdonar bella princesa, porque en noches como hoy tu luz se posa sobre mis desnudos hombros y me hace sentir un noble caballero… en noches como esta, me recuerdas las circunstancias bajo las que te conocí y más allá de volverme a poner melancólico, me hace feliz.
selene